Vivir en casa con asistencia a domicilio

Vivir en casa con pérdida de autonomía > Vivir en casa con la enfermedad de Alzheimer

Si su ser querido tiene la enfermedad de Alzheimer, la vigilancia es esencial, pero el cuidado en el hogar es posible gracias al desarrollo de un plan de asistencia y cuidado personalizado.

La enfermedad de Alzheimer perturba la vida familiar en su conjunto

Día tras día, está ganando terreno. Cada año se diagnostican 225.000 nuevos casos. 900.000 personas lo padecen en nuestro país y más de 44 millones en el mundo. La enfermedad de Alzheime, es sin duda el mal del siglo.

Cuando se produce, esta enfermedad neurodegenerativa no sólo destruye gradualmente los recuerdos recientes, los rostros familiares y el sentido de la orientación, sino que perturba la vida familiar en su conjunto. Así, 3 millones de personas están realmente afectadas: los enfermos y sus familiares.


Todos aquellos cónyuges o hijos que poco a poco ven a su ser querido decaer y cambiar su comportamiento sin comprenderlo. Tendrán que estar más atentos para garantizar la seguridad de esta madre o padre que ya no los reconoce y que a veces intenta huir. Más tarde, tendrán que alimentarlo, vestirlo, lavarlo y cuidarlo como si fuera su propio hijo. El Alzheimer invierte los papeles e interrumpe la relación cuidador-ayudante hasta su intimidad más profunda.

La pérdida de autonomía varía mucho de un individuo a otro. Normalmente dura unos diez años. Sin embargo, cuanto antes ocurra la enfermedad, más rápido será el declive. Si la pérdida de memoria, el lenguaje, la comprensión y los trastornos del comportamiento son el destino diario de los pacientes de Alzheimer y sus familias, no hay nada alarmante en ello. La vigilancia es necesaria, pero la atención domiciliaria es muy posible. Gracias al desarrollo de un plan de atención y asistencia personalizado:

El plan de atención y apoyo

Una vez que se hace el diagnóstico, se pone en marcha inmediatamente un plan de asistencia y atención. Prevé una serie de medidas para los pacientes y sus familias.

• Ayuda a domicilio para ayudar al paciente en su vida diaria y para aliviar al cuidador cuando hay uno.
• Apoyo psicológico para ayudar al paciente y a su familia a aceptar el diagnóstico y evacuar cualquier ansiedad futura.
• Mantener una vida social a través de asociaciones de apoyo al paciente.
• Acceso a talleres de memoria en residencias de mayores y hospitales.
• El uso de un logopeda cuando los trastornos del habla son significativos.
• El uso de un terapeuta ocupacional, un terapeuta psicomotor y un fisioterapeuta para ayudar al paciente desorientado psicomotor.
• La implementación de medidas legales, tutela, fideicomiso, salvaguarda médica para proteger al paciente vulnerable y asistirlo en el manejo de su propiedad y sus asuntos de actualidad.

El cuidador, un ser insustituible

Absolutamente todo depende de él o más bien de ella, porque el cuidador es la esposa en dos de cada tres casos. A veces es el marido, mantenido en el mejor de los casos por sus hijos. Día tras día, los cuidadores garantizan el bienestar y la seguridad de sus seres queridos con la enfermedad de Alzheimer, especialmente a medida que la enfermedad progresa.

Obsérvelo diligentemente para evitar fugas y salidas intempestivas. Ayudar con la selección de ropa, la alimentación y el aseo personal. Proveer para las necesidades emocionales... La lista es larga, y muchas personas pasan un promedio de 6 horas y media al día enteramente en esta tarea. Entonces, cuando la dependencia aumenta, es una ayuda constante, día y noche y 7 días a la semana.

También hay centros para enfermos de Alzheimer donde los cuidadores familiares pueden encontrar el respiro que tanto necesitan, información constantemente actualizada sobre la enfermedad y sus tratamientos, así como consejos valiosos sobre cómo sobrellevarla.

¿Cómo comportarse con un paciente de Alzheimer?

Si la enfermedad es una prueba, vivir con alguien que está enfermo es otra. A menudo indefenso frente a un cónyuge o padre que cambia a lo largo de los días, el cuidador debe hacer frente a una sobrecarga considerable de trabajo para ayudar al paciente de Alzheimer con las tareas diarias. ¿Cómo llevarlo a cabo?

Algunos consejos útiles para gestionar mejor la vida cotidiana.

Debe evitar hacer las cosas por sí mismo a toda costa, especialmente si su ser querido está en las primeras etapas de la enfermedad. Por ejemplo, si su ser querido todavía es capaz de vestirse pero tiene problemas para elegir su ropa, sugiérale que use un polo gris con sus pantalones, dependiendo del clima, pero déjelo hacerlo.

- Evite molestarlo en todo momento. Esto obviamente requiere mucha paciencia... Ten en cuenta que no lo hace a propósito. Empeorar las cosas para ti y desestabilizarlo aún más. Una actitud más fácil de dictar que de hacer pero indispensable para su serenidad común.

- Concéntrate en lo esencial, su seguridad. Es muy importante, para evitar el riesgo de caídas por desorientación, que el paciente pueda progresar en un entorno seguro. La remoción de alfombras, muebles inestables y cables eléctricos facilitará su autonomía. No dejes las puertas abiertas y acompáñalo en sus viajes.

- Mantenga sus referencias, no cambie sus hábitos, son pilares importantes que le tranquilizan cuando las cosas se vuelven tan confusas para usted.

- Evite el estrés o las nuevas situaciones que lo desestabilizan. Cuando reciba visitas, familiares o amigos, aclárelo y tómese el tiempo para poner a cada persona en contexto: "se trata de Madame X encontrada en tal o cual ocasión, en tal o cual lugar, en tal o cual momento". Repita los nombres, pero de nuevo, no se deje llevar si no los retiene. Cuando el paciente todavía está consciente de sus trastornos, se pone ansioso o incluso agresivo. Al contrario, es mejor tratar de tranquilizarlo.

- Para una mejor comunicación, hable despacio, y formule sus peticiones de una manera clara, fácil de entender y asimilar. Si hace comentarios incoherentes, que diga, después de todo, que no es muy grave...

- Ayúdele a comer cuando ya no pueda hacerlo. Austade crítico de la enfermedad, esto es crucial porque los riesgos de denutritions son grandes. Elija pequeñas cantidades, picadas o mezcladas de un plato que alguna vez disfrutó.

- Satisfacer sus necesidades emocionales y preservar sus sentimientos, porque es importante saber que incluso si su juicio y sentimientos se ven alterados, sus emociones permanecen vivas, incluso en una etapa muy avanzada de la enfermedad. Su cónyuge o pareja continúa sintiendo alegría, enojo, miedo, amor o tristeza y reacciona a todos estos sentimientos sin que nadie se dé cuenta.

- No dude en buscar ayuda y reemplazar unas horas mientras se toma un descanso, dar un paso atrás, buscar el consuelo de otros cuidadores en asociaciones. Hable con un psicólogo. Estas consultas le permitirán entonces abordar la situación de una manera más segura.

- ¿Y si fuera yo en su lugar? Cuando llegues al final de la cuerda y quieras renunciar a todo, hazte esta pregunta de nuevo. Esta reflexión conduce generalmente a una mayor indulgencia...

Además, seguir conservando la intimidad, mantener los gestos afectivos, mantener una relación basada en la ternura no sólo es posible, sino muy beneficioso.... A menudo, perturbados por el diagnóstico, la pareja puede pasar por períodos difíciles de distancia, miedo y falta de deseo. Si bien los intercambios afectivos son beneficiosos para la persona afectada por la enfermedad, también lo son también para su cónyuge, ya que constituyen un factor de equilibrio. Más tarde, cuando la enfermedad progresa y el vínculo a través del lenguaje ya no es posible, las relaciones íntimas, las expresiones de afecto, las sonrisas, las palabras dulces y las caricias a veces siguen siendo los medios de comunicación más fuertes.

¿Qué hacer si un paciente con Alzheimer huye?

Es imprescindible llamar a los servicios de emergencia muy rápidamente marcando el 112 y describirles su ropa.

- Tenga una foto reciente para identificarla claramente.

- Búsqueda dentro de un radio inmediato, la mayoría de los pacientes se encuentran entre 500 y 2000 metros del lugar de la desaparición cuando las búsquedas se inician rápidamente.

- Cuando se reúna después de una fuga, no se enfade, sino que tranquilice al paciente y demuéstrele todo su afecto.

Los límites del cuidado en el hogar para un paciente con Alzheimer

A veces la carga emocional es tan fuerte que el cuidador ya no puede sobrellevarla. Cuando, en una etapa crítica, los pacientes de Alzheimer requieren atención y asistencia constantes, la institucionalización es la mejor solución para su bienestar y seguridad. Abuelos Plus recibe miles de solicitudes en este sentido. Cada vez, nuestros asesores gerontológicos se esfuerzan por buscar, incluso en urgencias, instituciones de calidad capaces de proporcionar asistencia médica y social a estos pacientes de Alzheimer.

 

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